Crítico de arte y de las artes del espectáculo
Sebastià Gasch (1897-1980), crítico, escritor, periodista, ejerció su carrera a lo largo de más de cincuenta años, en periódicos, revistas y libros editados en Barcelona, Madrid, París, Bruselas... A finales de 1925 publicó su primer artículo, donde hace un contundente elogio de la pintura de su amigo Joan Miró. Y a partir de aquí, es el más apasionado defensor del arte de vanguardia del Estado español: Picasso, Dalí, Le Corbusier, Calder, Arp, siempre Miró.

De Gasch parte la idea del Manifiesto Amarillo, que firma juntamente con Salvador Dalí y Lluís Montanyà, y que resume su oposición a la cultura más tronada del postnovecentismo. Pero no le basta con la defensa de una pintura y de una arquitectura de riesgo, de alta aventura, y su afición por la cultura popular le encamina hacia una apertura de horizontes: Gasch es una autoridad en géneros y lenguajes que la cultura –la otra cultura y la cultura oficial– desterraba, como el circo, la danza, el cine, el teatro y el music-hall... Todas estas manifestaciones del mundo del espectáculo –y muchas más: el transformismo, el ilusionismo, el jazz, los títeres...– son entendidas como señales de modernidad de la cultura de su tiempo. Y Gasch es su máximo cronista, antes y después de la guerra, con una pluma lúcida, comprometida hasta el final con una alta idea de la crítica de arte y de las artes del espectáculo.
Premios FAD Sebastià Gasch de Artes Parateatrales