
EL SOMNI DE MOZART, DEL MUSICAL MÉS PETIT
PREMIO SEBASTIÀ GASCH 1998
Porque con extraña madurez afronta, y resuelve brillantemente, un montaje lleno de retos utilizando recursos surgidos del propio esfuerzo imaginativo, pero también de la tradición escénica catalana, como pueden ser las representaciones navideñas, por otro lado tan presentes en la producción teatral catalana de los últimos veinticinco años.